Señales de que tu gato está triste

Un gato triste no come, duerme más de lo habitual, no quiere jugar y se pasa todo el día escondido. ¿Puede ser que esto le esté pasando a tu minino?

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Zinet Media Global

La depresión puede pasarnos factura a todos, gatos incluidos. Para superar el trance, los animales necesitan apoyo y mucho cariño por parte de sus humanos. Te damos algunas pautas para ayudarle a recuperar su alegría de siempre.

Gestos para acabar con la depresión del gato:

  • Pasa todo el tiempo que puedas cerca de él y acaríciale con mucha ternura.
  • Si se va a quedar un rato solo, cómprale juguetes interactivos específicos de gatos para que esté entretenido y no le dé tiempo a echarte tanto de menos. Los túneles que por dentro tienen una o varias pelotas y el gato las va moviendo de un lado a otro son muy divertidos.
  • Juega con él a diario. Es básico, tanto si el gato está feliz como si está alicaído. Reserva unos minutos cada día para el juego. Si lo entretienes con juguetes de caza como las cañitas de las que cuelgan un pequeño ratón, déjale que cace su “presa” de vez en cuando para que no se frustre y sienta que está siendo útil.
  • Háblale de forma cariñosa. Los animales captan perfectamente el tono de tu voz: saben cuándo le hablas enfadado y cuándo lo haces con cariño. No le regañes aunque algún comportamiento que tenga no te guste.
  • Haz que se sienta útil. Si, por ejemplo, tu gato es de los que caza y te trae sus víctimas (cucarachas, lagartijas, ratoncitos, pájaros…) a los pies de la cama, no le regañes y, aunque te cueste la vida, felicítale. A todos nos gusta que nos digan lo bien que hacemos las cosas, ¿verdad?
  • Obséquiale con un poco de catnip, la hierba gatera les produce a los felinos una gran satisfacción.
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Si con estas sencillas pautas observas que el gato no mejora, llévalo al veterinario para que examine su caso. No lo demores porque conforme el tiempo vaya pasando y el gato siga pasándolo mal, más difícil será acabar con el problema.

Algunas señales de que tu gato esta deprimido:

  • El gato no come: Que el gato coma bastante menos de lo que lo hace habitualmente o que directamente no pruebe bocado es un síntoma claro de que algo va mal.
  • El gato no se limpia: Cuando un gato está triste es posible que deje de hacer una de sus cosas favoritas: asearse. Cuidado si ves que el tuyo ya no se lame.
  • El gato está apático: El minino no tiene ganas de nada ni siquiera de jugar con su cañita.
  • El gato se esconde todo el tiempo: Es normal que el gato se esconda de vez en cuando para echarse un sueñecito y no ser molestado. Lo preocupante es que no salga de debajo de la cama o el sofá en todo el día.
  • El gato hace sus necesidades fuera de la bandeja: No es normal que el gato defeque o haga pis fuera de su caja. Esto puede ocurrir cuando el felino sufre estrés fruto de la ansiedad por separación o porque esté triste. Jamás le regañes o aumentarás el problema.
  • El gato no quiere caricias o las demanda todo el rato: Que un gato cariñoso de repente no quiera que lo acaricies puede ser síntoma de tristeza pero si no se va de tu lado ni con agua caliente, también.
  • El gato maulla más o está mudo: Tanto maullar más de lo habitual como no decir ni mu un día tras otro pueden ser síntomas de que el gato no está bien.
  • El gato duerme más de lo normal: Sí, los gatos se pasan una buena cantidad del día durmiendo, de hecho la media es de aproximadamente 17 horas diarias. Sin embargo, si ves que tu minino se pasa el día en su camita, preocúpate.
  • El gato está agresivo: Tu gato no es nada agresivo y, de repente, bufa y está muy irritable. Lógicamente se siente mal.
  • Cambiaste de casa: Si te has mudado recientemente es posible que tu gato esté triste. También si vivíais con pareja, familiares o amigos y esas personas no se han ido con vosotros.
  • Se ha quedado solo mucho tiempo: Cuidado con dejar al gato mucho tiempo solo. Una cosa es ausentarse de casa unos días y dejar a alguien conocido a su cargo y otra pasar varias semanas fuera.
  • ¡Viene un bebé!: Es posible que el gato se sienta desplazado por la llegada de un nuevo miembro a la familia. Esto ocurrirá si estáis tan centrados en el bebé que no le hacéis ningún caso a él.
  • Nueva mascota en casa: El gato también puede sentirse fuera de lugar si llega un nuevo animal a casa y a él no le hacemos caso. En este caso también puede sentir como una especie de competencia por la comida, tu atención, caricias y hasta por el sitio donde suele tumbarse.
  • El gato está malito: Los síntomas de apatía, falta de apetito y sueño excesivo pueden indicar enfermedad y el gato que está malito, posiblemente estará triste. Ya sabes lo que tienes que hacer… ¡al veterinario!
  • El gato ha tenido una experiencia traumática: Si el minino lo ha pasado mal en algún momento, le han maltratado o ha sufrido una experiencia traumática, es lógico que esté depre. En estos casos extremos deberías consultar con un experto las mejores pautas para devolverle la alegría al animal.

 

En casos graves de depresión quizá el experto considere oportuno la administración de medicamentos. Ni se te ocurra medicar tú al gato con lo que pueda tomar una persona deprimida, podrías acarrearle graves problemas para su salud.

Mar Aguilar

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