¿Y ahora qué? por Emanuel Figueroa

54
Foto: AP / Fernando Llano

Hay mucha incertidumbre en el país, en momentos donde parece que todo seguirá empeorando. Los ciudadanos sienten frustración, dolor y desesperación porque en cinco años donde tuvimos un parlamento con todo el poder internacional y cívico, no se logró la tan anhelada liberación nacional.

El 06 de diciembre Maduro y su sistema hicieron un megafraude que desde ya, el mundo desconoce, así como lo hicimos los venezolanos al abstenernos más del 80% del país, pero todos sabemos que la abstención por sí sola no logra nada, así como tampoco la consulta. Más allá de movilizar, no logra el hecho concreto que todos deseamos.

La gente se pregunta ¿Y ahora qué? Pues la repuesta es luchar. Nuestra legitimidad no está solo en una Asamblea Nacional, esta en nuestro deseo de vivir dignamente, en ser libres y eso es una necesidad urgente. Eso el mundo lo sabe, por eso jamás va a reconocer a un régimen que mata sin piedad a los venezolanos decentes que alzan su voz a favor de una sociedad donde tus derechos humanos sean restablecidos.

En concreto, debemos avanzar, eso implica primero despojarse por parte de la dirigencia nacional de ambiciones personales, partidistas y poner por encima al país, pero para que eso ocurra debemos exigírselos firmemente; segundo, aplicar toda la fuerza ciudadana en búsqueda de una transición a la democracia junto con la presión de la comunidad internacional, organizadas ambas y en escalada que aumente cada vez más hasta lograr un quiebre dentro del sistema.

Los venezolanos no podemos quedarnos en nuestra casa esperando que otro nos resuelva el problema, esperando intervenciones, nosotros debemos hacer nuestra parte y sé que hemos dado mucho y hemos hecho mucho en estos años tan oscuros, pero hay que decir la verdad y lo cierto es que si nosotros no luchamos los demás no harán lo que nos corresponde.

¿Que implica más sacrificios? Lo sé, pero es una tiranía y entendiendo su magnitud no hay otra opción que luchar, porque igual, si no logramos la libertad lamentablemente todos tenemos el destino de ser exterminados.

Todos quisiéramos que el cambio implique que el socialismo llegue a su fin y para ello debemos trabajar duro, con ideas, con presión y con acciones. Solo la energía de un país dispuesto a conquistar sus sueños hará posible las transformaciones que hoy se requieren urgentemente.

Ahora lo que debe venir es lucha, presión y acción, que nadie se desanime ni se rinda, por el contrario, esa es la vía para liberarnos. Hoy debemos exigir a la dirigencia decente que se ponga la mano en el corazón y tracen una ruta que si funcione, mientras que nosotros los venezolanos debemos estar dispuestos a seguir hasta lograr el cambio que soñamos.

Emanuel Figueroa
Coordinador de Vente Joven Portuguesa