¡Histórico!: La NASA aterriza por primera vez en un asteroide

0
51
Foto: NASA / Goddard / University of Arizona

La sonda OSIRIS-REx de la NASA extendió esta madrugada su brazo robótico y tocó durante apenas unos segundos el asteroide Bennu, como estaba previsto, para recoger una muestra de su superficie que será devuelta a la Tierra en 2023. Sin embargo, aún habrá que esperar algunos días para confirmar que la recogida ha tenido éxito, cuando los investigadores puedan analizar los millares de datos e imágenes que ha comenzado a enviar la nave.

La misión de la nave OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification and Security – Regolith Explorer) con el objetivo de recolectar material de la superficie de Bennu fue altamente compleja y riesgosa. Frente a los desafíos que representa descender en un asteroide plagado de rocas del tamaño de un edificio, que además expulsa partículas que vuelven a caer como lluvia sobre su superficie, la NASA diagramó un procedimiento que duró cuatro horas y media.

Imagen de la celebración de los miembros de la NASA cuando la sonda ha aterrizado en Bennu. Foto: NASA

Los pasos para que la sonda se posara en la superficie del asteroide por escasos segundos y tomara el material que luego será analizado en la Tierra fue el siguiente:

1- La secuencia de descenso comienzo con OSIRIS-REx encendiendo sus propulsores para dejar su órbita segura aproximadamente a 770 metros de la superficie de Bennu.

2- Después de viajar cuatro horas en esta trayectoria descendente, la nave espacial realizó la maniobra “Checkpoint” a una altitud aproximada de 125 metros. Esta combustión del propulsor ajustó la posición y la velocidad del OSIRIS-REx para descender abruptamente hacia la superficie.

3- Aproximadamente 11 minutos después, la nave espacial realizó la combustión “Matchpoint” a una altitud aproximada de 54 metros, ralentizando su descenso y apuntando a una trayectoria que coincidiera con la rotación del asteroide en el momento del contacto.

4- La nave espacial luego descendió a la superficie, aterrizó durante menos de dieciséis segundos y disparó una de sus tres botellas de nitrógeno presurizado. El gas agitó y levantó el material de la superficie de Bennu, que luego quedó atrapado en la cabeza recolectora de la nave espacial. Después de este breve toque, OSIRIS-REx encendió sus propulsores para alejarse de la superficie de Bennu y navegó a una distancia segura del asteroide.

5- Después de la maniobra de salida de la órbita, la nave espacial emprendió una secuencia de reconfiguraciones para prepararse para el muestreo. Primero, OSIRIS-REx extiendó su brazo de muestreo robótico, el mecanismo de adquisición de muestras Touch-and-Go (TAGSAM), desde su posición de almacenamiento plegada hasta la posición de recolección de muestras.

6- Los dos paneles solares de la nave espacial luego se movieron en una configuración de “ala en Y” sobre el cuerpo de la nave espacial, que los colocó de manera segura arriba y lejos de la superficie del asteroide durante el aterrizaje. Esta configuración también colocó el centro de gravedad de la nave espacial directamente sobre la cabeza del colector TAGSAM, la única parte de la nave espacial que entró en contacto con la superficie de Bennu durante el evento de recolección de muestras.

La misión OSIRIS-REx comenzó hace cuatro años y desde 2018 orbitaba alrededor del Bennu, un antiguo asteroide bien conservado, que actualmente se encuentra a más de 321 millones de kilómetros de la Tierra. Bennu ofrece a los científicos una ventana al sistema solar primitivo, ya que se formó hace miles de millones de años y puede contener los ingredientes que podrían haber ayudado a sembrar la vida en la Tierra. Si el evento de recolección de muestras, conocido como “Touch-And-Go” (TAG), logró atrapar suficiente polvo y guijarros (al menos 60 gramos y hasta 2 kilos), la nave comenzará su viaje de regreso a la Tierra en marzo de 2021. De lo contrario, se preparará para otro intento en enero.


Dejar respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre aquí