Gobierno británico pide a Netflix que aclare que la serie “The Crown” es ficción

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Josh O’Connor, como el príncipe Carlos, y Emma Corrin, como la princesa Diana, en ’The Crown’. Foto: Netflix

Según el secretario de Cultura del gobierno británico, Oliver Dowden, Netflix debería dejar claro que la serie The Crown sobre la familia Windsor es ficción: “Es una obra de ficción producida de forma impecable, como muchas otras producciones de televisión, pero Netflix debería dejar muy claro al principio que sólo es eso”. 

Con estas declaraciones a The Mail, la aparente tranquilidad de las instituciones por el retrato que hace el creador Peter Morgan de la monarquía inglesa y de los asuntos políticos del país ha volado por los aires. Los temores son que sin el aviso “una generación de espectadores que no ha vivido esos eventos pueden erróneamente confundir ficción con realidad”. 

La cuarta temporada de The Crown es la que más polvareda ha levantado desde su estreno en noviembre de 2016. ¿El motivo? La introducción del personaje de Diana Spencer, más conocida como la princesa de Gales o Lady Di, que está interpretada por Emma Corrin. ¿Lo más incómodo? Ver el retrato que se hace del matrimonio entre Diana y Carlos, el hijo de la actual reina Isabel II. 

La serie hace hincapié en dos claros detalles. Primero, que Diana nunca tuvo ninguna oportunidad de ser la esposa perfecta para Carlos, que desde el primer día tuvo a Camilla (entonces, Camilla Parker Bowles y actualmente duquesa de Cornualles) de amante, su verdadero amor. Segundo, que Carlos detestaba a Diana porque acaparaba los focos en el matrimonio y sufría celos. 

De momento, la plataforma no ha informado de si incorporará un aviso al inicio de cada capítulo recordando que se han tomado licencias con fines dramáticos. Lo que sí tiene son menciones a lo sensibles que son ciertas escenas donde aparece Emma Corrin en la piel de Diana vomitando la comida y mostrando la bulimia que sufría la princesa. 

De hecho, historiadores como Kate Williams opinaron que era una “distracción”, según The Guardian, y Alex von Tunzelmann, también historiador, defendió que “Netflix ya dice a la gente que The Crown es ficción. Se vende como un drama. Esa gente son actores” y le sorprendía que se pudieran necesitar advertencias adicionales.