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“Buena suerte, Leo Grande”: lo que hay detrás de un orgasmo

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Emma Thompson en “Buena suerte, Leo Grande”. Foto: Foto: Vértigo Films

Según estadísticas mundiales, el 15% de las mujeres en el mundo jamás ha experimentado un orgasmo. Nancy Stokes, una viuda de 62 años de edad, es una de ellas. Por esa razón contrata un gigoló para “lograr su objetivo”. Y lo que en principio era un servicio sexual termina siendo una gran lección de vida. La dos veces ganadora del Oscar Emma Thompson en uno de los mejores papeles de su carrera, acompañada del joven talento de Daryl McCormac, ambos dirigidos por la australiana Sophie Hyde, quien con esta película entrega su propia historia. La cinta llega este jueves 28 de julio a la cartelera venezolana, gracias a Mundo De Película.

Los estrenos recientes de Hollywood en pandemia se han destacado por pertenecer, principalmente, a los géneros Ciencia Ficción, Acción, Cine Animado y Terror. Poco se ve en la programación una historia intimista, que no es lo mismo que una comedia romántica. Y es eso lo que, justamente, y en este momento, diferencia al filme “Buena suerte, Leo Grande” del resto de las opciones de la cartelera comercial, que cuenta la intimidad de dos perfectos extraños. La cinta de Searchlight Pictures, dirigida por la australiana Sophie Hyde, llega este jueves 28 de julio de 2022 a las salas de cine en Venezuela, tras un exitoso recorrido internacional y el aval de la crítica (78 puntos sobre 100 en www.metacritic.com y 95% de buenas reseñas en www.rottentomatoes.com). 

Emma Thompson y Daryl McCormack en “Buena suerte, Leo Grande”. Foto: Vértigo Films

En un momento en el que los fanáticos de las grandes sagas esperan con ansias las próximas entregas cinematográficas para atar cabos de un guión y estar a las expectativas del nuevo personaje de moda, aparece esta película que le habla sin tapujos a la pareja y sus roles en la cama. Nos cuenta la historia de Nancy Stokes, una viuda de 62 años, quien, a esa edad, confiesa jamás haber experimentado un orgasmo. Y se propone hacerlo al contratar a un gigoló al que cita en una habitación de hotel para que la ayude a marcar una serie de ítems sexuales, como si se tratase de una lista de mercado. Una tarea que en principio suena hilarante y que luego toma direcciones inesperadas para ambos personajes.

De manera que, lejos de los grandes efectos del C.G.I o las apariciones de seres sobrenaturales o persecuciones, en “Buena suerte, Leo Grande” hay dos personajes en una recamara desnudando no solo sus cuerpos sino sus verdades. “De esto nunca se ha hablado de esta manera”, comenta enfáticamente su protagonista, Emma Thompson, sobre este filme. Y tiene razón. Quizá no hay otra película de la historia actual del cine que contenga estos niveles de naturalidad en el guión y, por ende, en las interpretaciones. Acá no hay clichés, no hay chistes fáciles ni melodrama y, a pesar de ello, sí hay mucho drama y mucha comedia, finamente hilados.

Una hora y 37 minutos de duración pasa volando gracias al dinamismo del ritmo narrativo, las convincentes actuaciones y una banda sonora sin desperdicio. Quienes ya la han visto la califican como una joya del cine, cuyo valor radica en lo trascendental de los temas que aborda, que, más allá de lo sexual, son temas recurrentes – y a veces irresolubles- de la condición humana. “Buena suerte, Leo Grande” es una catarsis, un canto optimista, y a la vez realista, de la vida, con seres verdaderos y una Emma Thompson que desnuda todo su talento. Imperdible.

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