Las tradiciones de Navidad y Fin de Año: de las clásicas a las más originales

Brindis, besos y comilonas son parte de las costumbres locales. Entre el 24 de diciembre y el 1º de enero, los argentinos refuerzan sus vínculos y apelan a la creatividad.

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Navidad, Año Nuevo y tradiciones familiares.

Brindis, besos, ingestas a montones y looks especiales visten la Navidad y el Año Nuevo de los argentinos. Si bien estas tradiciones pueden no haber nacido en el país, muchas familias las adoptaron y se enfrentan a ellas cada año.

Están las más generales, que engloban a grandes sectores y sus orígenes tienen lugar en distintas partes del mundo, y las particulares, nacidas de la creatividad, los gustos y las experiencias de cada familia. Entremujeres consultó a diferentes hombres y mujeres que relataron cómo se preparan los 24, 25 y 31 de diciembre y los 1º de enero.

  • Quema de muñecos en La Plata: la ceremonia se realiza a entre la última hora del 31 de diciembre y la primera hora del 1 de enero. La capital bonaerense celebra este rito desde 1956 y los muñecos pueden representar figuras del espectáculo, la política o la mitología. Cada año, gran cantidad de vecinos construye estas enormes estructuras que luego queman y son premiadas por el municipio.
  • Bombacha rosa o roja: la primera, en Navidad; la segunda, en Año Nuevo. Hay múltiples leyendas a su alrededor y están ligadas a la fertilidad, a encontrar pareja o al anhelo de una positiva vida sexual. Sea como sea, es un clásico de las Fiestas.
  • Gordo de Navidad: el sorteo de la Lotería Nacional nada tiene que ver con villancicos ni borlas doradas, pero es la apuesta de muchas familias durante estas fechas. Muchos compran un billete en conjunto entre varios familiares o compañeros de trabajo, a la espera de un golpe de suerte de la mano del azar.
  • Bombacha rosa o roja: la primera, en Navidad; la segunda, en Año Nuevo. Hay múltiples leyendas a su alrededor y están ligadas a la fertilidad, a encontrar pareja o al anhelo de una positiva vida sexual. Sea como sea, es un clásico de las Fiestas.
  • Gordo de Navidad: el sorteo de la Lotería Nacional nada tiene que ver con villancicos ni borlas doradas, pero es la apuesta de muchas familias durante estas fechas. Muchos compran un billete en conjunto entre varios familiares o compañeros de trabajo, a la espera de un golpe de suerte de la mano del azar.
  • Suelta de papelitos de oficinistas: cada diciembre, los oficinistas del Microcentro despiden el año con una suelta de papelitos a través de las ventanas que cubren las calles de la Ciudad. Si bien ya no se observa la cantidad de hojas que supo verse en otros tiempos -quizás por el avance de la tecnología, quizás por la conciencia ecológica-, la tradición sobrevive.

Bonus track: 3 familias y sus particulares “ritos”

  • Familia italiana: a Ana no se le ocurre ni por asomo pasar una Navidad sin sus hijos. Ellos, ya adultos, formaron sus propias familias y deben repartirse entre la familia sanguínea y la conyugal. Para resolverlo, Ana cada año alquila un salón donde entren hijos, nietos, consuegros, padrinos, hermanos, sobrinos y demás. El festejo tiene así, como mínimo, 35 invitados.
  • El nacimiento de Dios: en Coronel Pringles, Hernán mantiene junto a su familia una creativa costumbre. A la hora de brindar, ponen el relato de Víctor Hugo Morales con el gol de Maradona a los ingleses en el Mundial de México 1986. Se abrazan, lloran y festejan “el nacimiento de Dios”.
  • Lista de temas: la familia de Julia arma cada año una selección de canciones compuesta por cinco o seis temas que elige cada uno. Durante la cena, la música suena y cada uno cuenta el por qué de esa canción, con anécdotas al respecto. Según afirma, es la parte que más le gusta de la Navidad.
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